De Freir a Fluir
En cada cocina de los mercados de León se preparan diariamente platillos que forman parte de la identidad local, los cuales atraen a miles de personas y sostienen la economía de cientos de familias. Sin embargo, a la par de esta rica tradición culinaria, se genera un residuo silencioso: el aceite vegetal usado y las grasas residuales, tanto de origen animal como vegetal. Por una costumbre arraigada y porque así se ha hecho siempre, el destino histórico de estas grasas ha sido el drenaje. Aunque parece una acción pequeña, sus consecuencias impactan a toda la ciudad, ya que el aceite se enfría, se adhiere a las superficies del alcantarillado y forma obstrucciones que deterioran la infraestructura e incrementan la frecuencia de mantenimientos hidráulicos. A nivel ambiental, el efecto es aún más profundo: un solo litro de aceite puede contaminar hasta 40,000 litros de agua, lo equivalente al consumo anual de una persona.
Hoy, frente a este reto estructural, la historia está cambiando gracias a la alianza de «De Freír a Fluir A.C.» con «Mercados León MX». Esta Asociación Civil socioambiental, enfocada en impulsar la economía circular, propone una visión muy clara: que el aceite deje de ser un desecho problemático y se transforme en un recurso con valor. El concepto es poderoso: «Freír» representa la invaluable actividad diaria de las cocinas, mientras que «Fluir» marca el nuevo destino responsable y solidario del residuo.